Tejer dibujos con colores degradados en modo visionario

En Lalanalú, la lana y los colores nos vuelven locas por igual, especialmente a Eva. A ella le encanta combinar tonos y hacer mezclas cromáticas imposibles. Imagínate lo que es capaz de llegar a tejer con lanas con degradados.

Hace poco leímos un artículo de  Karla Stuebing: El arte y la ciencia de un degradado planificado. Esta matemática, especializada en estadística, se inspiró en el patrón Sweet Spot, diseñado por Wannieta Prescod. Su objetivo era anticipar el dibujo que aparece al tejer una lana de color degradado.

 

bufanda Sweetspot, vía Ravelry
bufanda Sweetspot, vía Ravelry
calcetín Sweetspot, vía Ravelry
calcetín Sweetspot, vía Ravelry

Nos faltó tiempo para ponernos a estudiar los hilos de nuestra tienda-taller. Comenzamos a calcular tramos de colores. Hicimos fórmulas para tejer con distintas tensiones y contamos puntos para hacer dibujos usando el degradado. Los resultados fueron espectaculares y por eso te queremos explicar cómo hacerlo. No es la primera vez que hablamos de la relación entre las matemáticas y las agujas en el blog. Así que tranquilidad y buenos ovillos para ponerse en modo visionario.

Para empezar, lo mejor es utilizar una lana teñida de forma industrial. Si quieres probar, en nuestra tienda-taller encontrarás ovillos de Fabel Print de Drops o las madejas de Capuccino Print y  Millenium Print de Rosários 4.

Cuando hayas elegido tu ovillo, deshazlo para estudiar el hilo y comprobar cada cuántos metros cambia el color. Luego, mide los tramos de tonos como si se tratara de un Pantone. A continuación, empieza a tejer y calcula cada cuantos puntos cambia de color. Con el número de puntos por tramos, puedes calcular y prever cómo quedarán tus labores.

patronage, vía twistcollective.com
patronage, vía twistcollective.com

 

Te invitamos a crear paletas de colores y a jugar con los tonos y degradados. Con esta base, ya puedes crear efectos lalanaluneros. Anímate a jugar con diferentes tipos de puntos y tensiones. Seguro que un visionario, como por ejemplo Leonardo, lo hubiera hecho si hubiera venido de visita a Lalanalú. Y no se le hubieran subido los colores.